Los OVNIs del New York Times
Los OVNIs del New York Times
El pasado mes de Mayo se publicó un artículo en el New York Times que, sorprendentemente, generó bastante revuelo mediático incluso aquí, en España. Digo sorprendentemente porque se trata de una noticia antigua que ya había dado el mismo medio en 2017 y que no me parecía que fuera a tener mayor recorrido desde entonces. No pensaba prestarle mayor atención, entre otras cosas porque ya dije la última vez que me puse a analizar un caso OVNI que no iba a volver a perder el tiempo con eso. Sin embargo me veo obligado a volver de mi retiro ufoescéptico por las múltiples consultas que nos llegan de los oyentes de nuestro podcast Coffee Break (CB) pero sobre todo porque me han lanzado un reto personal al que no puedo dejar de responder. Jose Rafael Gómez, en el episodio 52 de su podcast Universo de Misterios se declaró oyente de nuestro modesto programa (¡gracias!), lamentó el trato crítico que dimos al fenómeno OVNI en nuestro episodio 210 y llegó a decir lo siguiente:
Bigelow nos puede parecer un flipado, algo en lo que creo que coincidirán incluso mis amigos interesados en la ufología como Jose Rafael Gómez, pero es un actor fundamental en esta historia y hay que entenderlo. Bigelow convence a su buen amigo, el senador Reid, de que el ejército debe investigar estos fenómenos. Y no solo estamos hablando de OVNIs sino de otras ideas exóticas como agujeros de gusano, portales dimensionales y energía oscura, que no sé muy bien qué tienen que ver con el Pentágono pero ellos lo van a investigar igual.
El senador Reid era por aquel entonces el líder de la mayoría del Senado. No se sabe si persuadido por Bigelow o simplemente como agradecimiento a sus generosas contribuciones financieras, se las arregla para crear un programa secreto financiado con unos fondos reservados que, sobre todo, van a ir... (¡atención!).. a la empresa de Bigelow. Banderas rojas y alarmas. Un senador crea un programa secreto, financiado con fondos reservados que, sin los controles preceptivos, van a parar a la empresa de su amigo, quien además resulta que le financia la compaña electoral. Este es el nudo del enredo político que generó mucha polémica en EEUU, aparte del fenómeno OVNI. Para lograr este objetivo, Reid consiguió el apoyo de otros dos senadores. Tras una reunión confidencial en una sala segura, logró el apoyo para la causa de Ted Stevens (republicano de Alaska) y Daniel K. Inouye (demócrata de Hawái). A día de hoy Reid está jubilado y tanto Stevens como Inouye han fallecido. Como anécdota irrelevante puedo comentar que Inouye es un viejo conocido de nuestra comunidad científica. Su apoyo fue decisivo para la construcción del telescopio solar que hoy lleva su nombre (Daniel K Inouye Solar Telescope, DKIST)[8] y, posiblemente, para que se construyera en Hawái y no en Canarias, que era el sitio alternativo. El caso es que, según Reid, los tres senadores se pusieron de acuerdo en que el asunto no debía debatirse en el Senado. Tenían claro que "se haría con dinero negro, lo conocería Stevens, Inouye.. y nadie más, así es como queríamos que fuera", según declara Reid en el artículo 1 del N.Y. Times.
Otro personaje relevante y bastante intrigante en la historia es Luis Elizondo. Supuestamente es quien dirigió este programa secreto AATIP y así se hace constar en los artículos del N.Y. Times. Sin embargo, como veremos luego, existen dudas a día de hoy sobre si realmente esto fue así. Por seguir con la cronología, el programa AATIP se desarrolló entre 2007 y 2012, en que fue cancelado. ¿Por qué se canceló? Parece obvio que por falta de resultados. La explicación oficial es que "se ha considerado que hay otras prioridades en las que utilizar los fondos". Según declaraciones de un congresista, "al final el consenso era que no se había encontrado nada relevante; el proyecto produjo pilas enormes de papeles pero poca cosa más"[9]. Cinco años después de su cancelación, en 2017 se desclasificó la existencia de AATIP. A partir de ahí los periodistas acceden a toda la información y se publican artículos como los del N.Y. Times. También en 2017 se funda una organización llamada To The Stars Academy of Arts and Science (Academia de Artes y Ciencias Hacia Las Estrellas). El fundador y presidente es Tom DeLonge, antiguo rockero del grupo Blink-182. El propósito de esta organización es continuar el trabajo de AATIP pero supuestamente de forma más abierta y publicando toda la información. Unos días más tarde Elizondo dimite de su puesto en el Pentágono y pasa a trabajar en To The Stars. Desde entonces se convierte en una figura mediática, va dando conferencias y aparece continuamente en emisoras de radio y TV estadounideneses. También aparece en una serie de documentales sobre OVNIs en el History Channel. Recientemente, algunos medios han comenzado a cuestionar la figura de Elizondo puesto que no parece haber ninguna evidencia, aparte de su propia palabra, de que realmente tuviera responsabilidades en este programa secreo AATIP[10][11]. Hace unos días, John Greenwald, del foro Black Vault (una web que se dedica al análisis de documentos oficiales), utilizó un mecanismo legal llamado "Freedom of Information Act" (FoIA), por el cual los ciudadanos pueden requerir información gubernamental, para interrogar al Pentágono sobre este tema. La respuesta que recibió fue contundente: "el Sr. Elizondo no tenía responsabilidades asignadas en AATIP"[12]. Asimismo, respondiendo a otra solicitud de FoIA, el Pentágono negó haber recibido la supuesta carta de dimisión que Elizondo distribuyó a los medios de comunicación haciendo una "valiente y encendida" crítica a la cerrazón de su gobierno[13].
¿Es Elizondo un charlatán que se gana la vida explotando una autoproclamada vinculación con un programa secreto? ¿O es un paladín de la verdad luchando contra oscuros poderes fácticos? La polémica continúa en los foros de internet y es posible que pronto se esclarezca. Mientras tanto, To The Stars se ha convertido en una especie de altavoz, una gran plataforma mediática para Elizondo y otros que sostienen que AATIP descubrió naves extraterrestres. El caso es que en todo este tiempo, To The Stars no ha dado nada tangible, aparte de declaraciones, testimonios y palabras, excepto los vídeos que se analizan más abajo.

-Gimbal
A la izquierda vemos una mancha, similar a la del vídeo gimbal. A la derecha vemos el avión de cuatro motores que produce esa mancha. La cámara nos está mostrando el resplandor infrarrojo producido por los gases a alta temperatura que son expulsados por las toberas del avión.
-Nimitz
Este es un vídeo de 2004, es decir, es anterior al programa AATIP. Imagino que si tienen que recurrir a publicitar este vídeo antiguo debe ser porque no fueron capaces de obtener nada más convincente durante el programa. Este es un vídeo en el que un objeto no identificado ejecuta una maniobra en la que repentinamente acelera hacia la izquierda con una brusquedad que podría destrozar a un ser humano y sale despedido a velocidad imposible (en palabras del piloto "como una bala"), todo ello sin mostrar ni rastro de propulsión.
El objeto parece tener una forma vagamente oval, aunque se ve muy borroso tanto en la cámara infrarroja como en la visible. Lamentablemente la definición es muy pobre y la imagen es de peor calidad que en el anterior (la tecnología es más antigua y es de peor definición). Nótese también el anillo de ruido y viñeteo en torno a la imagen. Además, no existen referencias visuales así que es difícil saber si es el objeto en sí el que es difuso o se trata de por ejemplo un desenfoque de la cámara.
En mi opinión (aunque no puedo demostrarlo), la cámara no está bien enfocada. Es difícil estar seguro porque no se ve ningún otro objeto en las imágenes, no hay tierra, mar, ni siquiera nubes. Sin embargo, lo que sí podemos apreciar son una especie de burbujas que se ven tanto en la imagen de luz visible como en la infrarroja. He intentado señalarlas en estos pantallazos pero se aprecian mejor en el vídeo al ser patrones fijos superpuestos al movimiento. Por ejemplo, en el minuto 1:24:
Este tipo de defectos suelen ser debidos a suciedad o a gotas en la cámara. Normalmente no deberíamos verlos porque estamos enfocando al infinito (o casi) y cualquier suciedad sobre la lente estaría tan desenfocada que no se apreciaría en la imagen. El hecho de que veamos estos defectos sugiere que no estamos enfocando al infinito sino mucho más cerca. Las burbujas aparecen no solo en la imagen infrarroja sino también en la cámara visible. Aquí las vemos en el minuto 1:34
En el minuto 2:04 la cámara rota sobre sí misma. Este es un momento interesante y nos aporta otro dato. Al rotar la cámara en el gimbal, las burbujas permanecen en el mismo sitio. Vemos que el cielo gira alrededor del centro de la imagen pero los círculos se mantienen fijos en la misma posición, como vemos en estas imágenes son del minuto 2:04. Este dato, junto con el hecho de que las burbujas se ven en ambos detectores, sugieren que la suciedad estaría en la ventana del gimbal.
En cualquier caso, tampoco es muy importante el enfoque de la cámara. El efecto realmente dramático que se persigue transmitir con este vídeo es la aceleración que da el objeto al final, lanzándose a la izquierda a una velocidad increíble. Esta es la apariencia que da pero, obviamente, al faltar referencias de comparación no se puede saber si el objeto se ha movido o simplemente la cámara ha perdido el seguimiento sobre el objetivo. Por ejemplo, en 2:04 se produce un movimiento aparente pero ahí está claro que es la cámara la que está rotando (se observa que el cielo gira alrededor). En ese momento se pierde momentáneamente el seguimiento pero lo recupera en seguida. Aunque no lo apreciamos en el vídeo, el objeto se va moviendo todo el tiempo hacia la izquierda, desde el principio del vídeo, pero la cámara lo va siguiendo y por eso siempre está centrado. El indicador de orientación que aparece arriba al centro, justo debajo de la etiqueta IR o TV, comienza marcando 4 R (4 grados a la derecha). Poco a poco al principio pero más rápido después, ese indicador va disminuyendo hasta 1 R, después a 0, luego 1 L y así hasta 8 L al final. En ese momento la cámara ya deja de seguirlo. Curiosamente en todo este tiempo el avión no está siguiendo al objeto sino que vuela recto hacia adelante. Nótese el indicador de horizonte en el centro de la imagen que está perfectamente centrado y nivelado. Mientras tanto el objeto pasa de estar ligeramente a su derecha, a irse yendo gradualmente hacia su izquierda.
El paso de 7 L a 8 L ocurre en este vídeo entre el minuto 2:23 y el 2:27 aproximadamente. Es decir, se ha movido un grado en 4 segundos, unos 0.25 grados por segundo. Luego, la cámara pierde seguimiento en 2:28 y el objeto se mueve hasta el borde izquierdo de la pantalla en aproximadamente un segundo. Teniendo en cuenta que el sistema está en modo NAR (campo de visión estrecho, que corresponde a un campo de 1.5 grados, o 0.75 desde el centro al borde) y el factor de zoom en 2 (ambos datos se pueden ver en el display), eso implica que el objeto se ha movido 0.37 grados en un segundo. Este número no es tan diferente de los 0.25 grados por segundo a los que se movía antes. Es decir, la velocidad con la que se sale del campo de visión no es tan diferente de la que llevaba antes, mientras la cámara lo iba siguiendo. Dentro del error experimental de esta estimación tan grosera que acabo de hacer, es incluso posible que no haya variado de velocidad en absoluto sino que simplemente la cámara hubiera perdido el seguimiento. Me tomé la molestia de ver cómo se movía el objeto a lo largo del vídeo, mientras la cámara lo iba siguiendo. Podemos verlo en esta gráfica que muestra cómo ha ido variando la posición en función del tiempo. Azimuth 0 significa justo delante, números negativos son grados hacia la izquierda. Los datos los he sacado del vídeo de forma cruda pero se aprecia claramente que el objeto se está moviendo de forma gradual hacia la izquierda a velocidad angular constante, dentro de la precisión de los datos. Las líneas anaranjadas por encima y por debajo de la azul marcan una estimación del margen de error. El momento en que se sale de la cámara y parece "moverse a toda velocidad y salir disparado como una bala" es el último segmento, representado en color anaranjado. Como se ve, no hay gran diferencia entre el movimiento real del objeto, solo el efecto de que la cámara deja de seguirlo.
De nuevo vemos que, habiendo información suficiente, es muy sencillo desmontar la idea de que el objeto ejecuta movimientos súbitos inexplicables para la aeronáutica. También vemos por qué los testimonios no son relevantes. A menudo las apariencias son engañosas, sobre todo en ausencia de referencias.
-Go Fast
Este es quizás el más espectacular de los tres, aunque también el más sencillo de explicar. Se trata de un objeto desconocido volando a una altura más baja que el avión y moviéndose a una velocidad increíble sin mostrar signos de propulsión. De nuevo, vemos el vídeo publicado por To The Stars:
No tiene mucha historia. La cámara consigue fijar el objetivo y lo va siguiendo a medida que este se desplaza sobre el mar. La explicación es simple y resultará familiar para cualquiera que alguna vez haya hecho fotografía de objetos en movimiento usando teleobjetivos. Estamos viendo un efecto llamado paralaje. De nuevo se trata de un caso de apariencias, de una velocidad aparente causada por la combinación del seguimiento de la cámara y velocidad del avión. El objeto que estamos viendo podría ser cualquier cosa, podría ser un pájaro grande volando despacio y el movimiento mucho maś rápido del avión nos daría la impresión de que es el pájaro el que se mueve a esa velocidad. De hecho, dependiendo de la altitud y la geometría de observación, el objeto podría no estarse moviendo en absoluto. Esto está muy bien explicado en Metabunk y han colgado varios vídeos en los que se simula el mismo efecto con objetos cotidianos[24]. Mick West, administrador del sitio y entusiasta analista de este tipo de situaciones, realizó un análisis exhaustivo en el que llega a determinar la trayectoria, velocidad y altitud del objeto. Todo el análisis está muy bien explicado en su vídeo. No hace falta "creer su palabra". Uno puede seguir el razonamiento y buscarle fallos. Es reproducible. Es científico. Aquí está el vídeo de Mick:
¿Se han fijado en cómo en este vídeo Mick combina las imágenes del programa de History Channel (por cierto, este es el programa de Luis Elizondo, al que podemos ver en las imágenes) con sus propias explicaciones? ¿Se han dado cuenta del contraste entre el audio del History Channel, con esa ominosa música de fondo y el tono severo de los participantes, con la voz tranquila con la que Mick explica las cosas, sin estridencias, sin músicas, sin aditivos? Aprovecho para dejarles una recomendación. Se habrán dado cuenta de que es habitual en los programas llamados "de misterio" usar este tipo de narrativa acompañada de una banda sonora cargada de acordes disonantes, tensos. Con esto se nos induce una cierta predisposición psicológica respecto a lo que se nos está contando. Es lo mismo que se hace en el cine, donde la banda sonora se usa para guiar nuestras emociones según se va desarrollando la historia. O en la publicidad, también para influir subliminalmente sobre nuestro estado anímico. ¿Recuerdan cuándo fue la última vez que vieron un anuncio sin música? Pues bien, mi recomendación es que desconfíen siempre que alguien les hable con una música de fondo.
Posteriormente, Arnold mostraría este dibujo mucho más detallado (ver abajo) de uno de los objetos que vería. Creo que esta imagen explica por qué, según como se mire, uno puede referirse a él como "en forma de boomerang", como un "ganso sin cola" o por qué Arnold hablaba de "redondeado". ¡Ojo! Que el inglés "rounded" no significa necesariamente "redondo" sino que puede referirse a "de forma redondeada". Quizás de ahí venga la confusión. Este objeto no es redondo, no es la imagen convencional de platillo volante, que entiendo que es a lo que se refería Luis Alfonso en nuestra entrevista, pero sí se puede describir como redondeado. También es consistente con otras descripciones del propio Arnold como "en forma de media luna" o el plato de tarta cortado por detrás.
También explicaría esta otra imagen, un tosco dibujo elaborado por el propio Arnold para su informe a las autoridades:
“Aún no he oido que Coffee Break haya recogido esta noticia del New York Times y, espero equivocarme, pero me da la sensación de que no van a hacer referencia a ella”Hmmm...

De acuerdo. Voy a hablar de los artículos del NYT y a hacer un análisis de los vídeos (¡por supuesto, los vídeos!). Pero antes tengo un par de cosas que decir. Lo siento, esto va a ser un tostón pero tengo que dar una pequeña introducción para explicar un par de cosas antes de entrar en harina.
Mi frustración
Lo primero que quiero dejar claro es que no me pagan por hacer esto, no es parte de mi trabajo como investigador en astrofísica y no voy a cobrar un céntimo por haberlo hecho. Tampoco me divierte, no me motiva y no me interesa. El tiempo que he dedicado a "investigar" (me da rubor llamarlo así) este asunto sale de mi tiempo libre, de ratos que podría haber dedicado a descansar, a estar con mis amigos... bueno, no tengo amigos, a quién voy a engañar... pero los podía haber dedicado a descansar o a alguna otra cosa que sí me divierta, como buscar vida extraterrestre en serio[1]. Por eso es un fastidio cuando, como ocurre a menudo, te llegan mensajes de gente pidiéndote que expliques esto o aquello porque, seguramente sin pretenderlo, te ponen una gran responsabilidad encima. Si no sabes explicarlo, entonces el tema adquiere tintes de "la ciencia no puede explicar el fenómeno" y ya la hemos liado. Hice una excepción con el caso del OVNI de SOHO, que contamos en CB y cuyo análisis está explicado aquí[2], porque en este caso la supuesta conspiración aludía a amigos míos y colegas cercanos que fabricaron ese maravilloso satélite (por cierto, estuve a un tris de haber hecho mi tesis doctoral trabajando con sus datos). El problema es que al final la carga de la prueba termina recayendo sobre el que no cree en la naturaleza paranormal de los fenómenos. Es decir, alguien viene con cualquier cosa rara y tienes tú que demostrar que no es nada del otro mundo (literalmente). Pero eso es un disparate. Quien afirma algo extraordinario es quien tiene la responsabilidad de demostrarlo. Y cuanto más extraña sea la hipótesis, más fuertes tienen que ser las pruebas ("afirmaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias"). Sin embargo, con la ufología parece que pasa lo contrario. Sale cualquier cosa en los medios y, en vez de investigar ellos y demostrar claramente que ahí hay algo anómalo, tienes que ser tú quien pierda su tiempo en hacerlo y demostrar que no es nada raro. Eso es injusto y poco científico. Por eso dije en su momento que no iba a hacerlo más. No tengo tiempo ni ganas de dedicar mi vida a andar investigando las cosas que otros cuentan y me resultan poco interesantes.
Otro tema frustrante tiene que ver con que, al leer sobre estos asuntos, es difícil para un científico profesional no sentirse ofendido. Admito que a veces somos irrespetuosos con toda esa población que da pábulo a pseudociencias y conspiranoias pero hay que entender que muchos nos sentimos indignados e insultados por sus reiteradas acusaciones de que, al servicio de oscuros intereses, mentimos y ocultamos informaciones que, de existir, serían extremadamente importantes para la humanidad. Y no lo digo solo a nivel abstracto o en foros de internet. Yo personalmente me he visto en situaciones desagradables al dar conferencias de divulgación en las que he sido interpelado por asistentes furiosos que me acusaban de "ocultar la verdad". En cualquier caso, hago propósito de enmienda y me comprometo a intentar ser más respetuoso en adelante, especialmente en este artículo. Intento así corresponder al exquisito, diría hasta que cordial, trato dispensado por Jose Rafael Gómez en su podcast a pesar de que podamos mantener discrepancias manifiestas sobre muchos temas.
Rigor Científico
El método científico es el descubrimiento más grande de la humanidad. Se ha demostrado que su aplicación es lo que verdaderamente nos lleva a hacer avances y acercarnos a la verdad sobre cualquier tema. Saltárnoslo o menoscabarlo solo lleva a perpetuar ideas falsas. A cambio, el método nos exige un rigor escrupuloso y unas reglas de funcionamiento que deben seguirse de forma estricta. A la hora de valorar un fenómeno desde el punto de vista científico hay que entender una cosa muy importante. En ciencia no se admite un testimonio como prueba. Jamás. La prueba empírica debe ser objetivable y reproducible por grupos independientes. Tampoco valen los argumentos de autoridad. Ya puede venir Einstein o el mismísimo Sagan y decir lo que sea. Sin pruebas, sus palabras no tendrían ningún tipo de valor. Llamamos "falacia de autoridad" al intento de pasar un argumento como válido basándose en la reputación de quien lo propone. Esto es importante porque esta falacia se emplea de forma recurrente en la ufología. Llevamos 70 años de palabras y testimonios pero ni una sola evidencia, nada sólido, ni siquiera imágenes claras, mensajes alienígenas, un miserable vídeo de una señal de radar. Nada. Lo más nítido que se ha obtenido son los vídeos de manchas borrosas tomadas por aviones de combate que explicaremos más adelante y que realmente lo que demuestran es que no han visto nada realmente raro.
Según Jose Rafael Gómez, la ufología está llena de casos ridículos y es necesario separar la señal del ruido para quedarnos con los casos realmente "creíbles". Nos censuraba que en CB hacíamos mofa de algunos casos ruido para desacreditar todo el campo. No pude evitar sonreir al escucharlo recordando la gracieta tonta de que el 99% de los ufólogos dan una mala reputación al resto. Pero bromas aparte, admito que Jose Rafael tiene razón. Bastaría con que un solo caso, solo uno, de los miles y miles existentes, fuera una nave extraterrestre para justificarlo todo. Si bien eso es cierto, me permito recordar que el tema que nos interesaba en aquella entrevista era el fenómeno OVNI como fenómeno sociológico y por eso estábamos muestreando casos de todo el espectro desde los más serios, como el de Canarias, hasta los más grotescos, como los de abducciones con encuentros sexuales.
Volviendo a la distinción planteada por Jose Rafael entre señal y ruido, entiendo de su discurso en el episodio 53 de su podcast, que tal distinción se basa en la calidad de los testimonios. O mejor dicho, de los testigos. En particular, él sugiere que hay que centrarse en los testimonios de pilotos y personas con experiencia aeronáutica, prescindiendo de los de cualquier otro ciudadano. Pero ¿realmente podemos creernos cualquier cosa que nos diga un piloto? Tenemos un estereotipo del piloto de aerolíneas comerciales como un señor de edad media, pelo gris, elegantemente vestido, una persona sensata, capaz de mantener la serenidad incluso en situaciones extremas.

Estoy de acuerdo en que estos profesionales, por su alto grado de capacitación y la exigencia de su desempeño, pueden gozar de una credibilidad mayor que el promedio de nuestra sociedad. Ahora bien, ¿cuánto más? En el mundo hay cerca de un millón de pilotos. Eso es muchísimo. Hay tantos que aunque el 99.99% de ellos fueran superhéroes, hay margen de sobra para que quede alguno que pueda ser inexperto, algún mal profesional (en todas las profesiones los hay) e incluso alguno que pueda estar un poco mal de la cabeza. Si no me creen les recuerdo que en 2015 uno se suicidó estrellando un avión lleno de pasajeros en los Alpes. Hemos leído noticias sobre pilotos que hacen un picado súbito para esquivar una luz que resultó ser el planeta Venus o pilotos de combate que han malgastado esfuerzos y combustible del contribuyente persiguiendo a Sirio u otras estrellas. No son máquinas infalibles, son seres humanos y no todos son del máximo nivel. Y que nadie me malinterprete, no pretendo faltar el respeto a estos grandes profesionales, que lo son, sino llamar la atención sobre el hecho de que, en cualquier colectivo grande, necesariamente vamos a tener un poco de todo. Por no ser corporativista diré que estoy convencido de que entre mi propio colectivo, los científicos, hay bastantes más casos de estos un poco raros que en el de los pilotos.
Quizás algunos de los ejemplos que di antes (pilotos persiguiendo estrellas o esquivando planetas) pueda sonar a mofa pero no es esa la razón por la que los presento. Los he elegido para ilustrar un problema particular que tiene este colectivo a la hora de emitir juicios sobre cosas que ven o perciben. Son los fenómenos conocidos en el mundillo como "ilusiones sensoriales en aviación". Estas ilusiones, desorientaciones espaciales y otros efectos son bien conocidos por los profesionales de la aviación[3][4] y han sido objeto de muchos estudios[5]. El cuerpo humano no evolucionó para volar y moverse en tres dimensiones. Nuestros sistemas neurológicos de equilibrio y percepción visual fallan en situaciones en que carecen de referencias y a menudo se producen estas ilusiones, particularmente durante la noche en presencia de luces brillantes (como una estrella o un planeta). En definitiva, con un millón de pilotos volando por nuestros cielos, la probabilidad de que alguno en alguna ocasión vea algo que le resulte extraño es significativa (realmente lo que sorprende es que no haya más avistamientos) y estos testimonios no pueden ser considerados evidencia científica de casi nada, mucho menos de naves extraterrestres.
El artículo del N.Y. Times
Tras esta introducción, admito que un poco larga, vamos con el asunto. Hace unas semanas, el N.Y. Times publicó un artículo titulado "Wow! ¿Qué es eso? Pilotos de la armada informan de objetos voladores no identificados" [6]. El artículo contiene dos vídeos (pegados uno tras otro), que se han dado en llamar "gimbal" y "go fast". En realidad este artículo es básicamente una repetición de una vieja historia que ya publicó el N.Y. Times en 2017, escrita por los mismos autores, y que tuvo mucho impacto mediático en EEUU. Se titulaba "Auras refulgentes y 'dinero negro': El misterioso programa OVNI del Pentágono"[7]. También venía con dos vídeos: el anteriormente mencionado gimbal y otro conocido como "Nimitz". El artículo de 2017 (llamémoslo "artículo 1") es el que contiene más información interesante, con la explicación de un programa secreto del Pentágono. Esto no es algo que descubriera el N.Y. Times. En aquel momento ya era dominio público porque se desclasificó el programa y se estaba hablando de él en todos los medios de comunicación, no solo por el tema OVNI sino por implicaciones políticas que algunos consideraban constitutivas de prácticas corruptas (o, cuando menos, de dudosa ética) a nivel del propio Senado estadounidense. El segundo artículo (llamémoslo "artículo 2"), publicado hace unas semanas, es mucho menos interesante, no contiene información objetiva nueva y es básicamente una recopilación de testimonios de avistamientos por parte de militares, en un claro intento de apelar a la falacia de autoridad tan socorrida en la ufología. La única información objetivable es la que aparece en los vídeos, que analizaremos más adelante. El artículo 2 vuelve a repetir el mismo vídeo gimbal y sustituye el vídeo Nimitz, probablemente el más soso de los tres, por el "go fast" que, para un lector casual, resulta mucho más llamativo visualmente.
Comencemos por los hechos y luego analizaremos los artículos.
Comencemos por los hechos y luego analizaremos los artículos.
Política y enredos
En 2007 el Pentágono comienza un programa secreto llamado Advanced Aerospace Threat Identification Program, AATIP (Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aeroespaciales). Este programa es creado por el senador Harry Reid. Recordemos que en EEUU la figura del senador tiene mucho poder. Son elegidos directamente por sufragio (dos por cada estado) y no están sujetos a una disciplina de voto del partido. Cada senador es libre de votar como le parezca y de impulsar sus propias iniciativas. Además, el Senado (junto con la Cámara de Representantes) tiene la responsabilidad de adjudicar las partidas presupuestarias para financiar las iniciativas del gobierno. Es decir, son quienes deciden la financiación para los proyectos por ejemplo de la NASA, del ejército y demás administraciones. Pues bien, sigamos con la historia. Resulta que el senador Reid tiene un buen amigo llamado Robert Bigelow, un magnate del negocio hotelero que ha amasado una fortuna mil-millonaria. Hay tres cosas interesantes a mencionar sobre Bigelow en esta historia: 1) Está muy interesado en la exploración espacial. Afirma que desde niño quería viajar a otros mundos y esa ha sido su motivación secreta para amasar una fortuna. Fundó una empresa, Bigelow Aerospace, que hace desarrollos espaciales y ha sido concesionaria de contratos de NASA. 2) Es muy fan de los OVNIs y lo paranormal. No tiene inconveniente en decir públicamente, incluso en entrevistas para TV nacional, que sabe que los extraterrestres nos visitan. Fundó el National Institute for Discovery Science, un centro para investigar fenómenos paranormales como ufología o mutilaciones de ganado (sí, hay gente que cree que los extraterrestres se dedican a visitarnos para descuartizar vacas cuando nadie está mirando)[6]. Financió un programa millonario en la Universidad de Nevada sobre "estudios de la consciencia" en el que se daban clases sobre la vida después de la muerte[7] y compró un rancho en Utah que, según los rumores, es un portal interdimensional por el que alienígenas "cambiaformas" (no sé cómo se traduce "shapeshifter" a español) entran en nuestro mundo[7]. 3) Financia la campaña electoral de su amigo, el senador Reid. Y ojo, porque este tercer punto es el que hace saltar todas las banderas rojas del enredo político.![]() | |
|
El senador Reid era por aquel entonces el líder de la mayoría del Senado. No se sabe si persuadido por Bigelow o simplemente como agradecimiento a sus generosas contribuciones financieras, se las arregla para crear un programa secreto financiado con unos fondos reservados que, sobre todo, van a ir... (¡atención!).. a la empresa de Bigelow. Banderas rojas y alarmas. Un senador crea un programa secreto, financiado con fondos reservados que, sin los controles preceptivos, van a parar a la empresa de su amigo, quien además resulta que le financia la compaña electoral. Este es el nudo del enredo político que generó mucha polémica en EEUU, aparte del fenómeno OVNI. Para lograr este objetivo, Reid consiguió el apoyo de otros dos senadores. Tras una reunión confidencial en una sala segura, logró el apoyo para la causa de Ted Stevens (republicano de Alaska) y Daniel K. Inouye (demócrata de Hawái). A día de hoy Reid está jubilado y tanto Stevens como Inouye han fallecido. Como anécdota irrelevante puedo comentar que Inouye es un viejo conocido de nuestra comunidad científica. Su apoyo fue decisivo para la construcción del telescopio solar que hoy lleva su nombre (Daniel K Inouye Solar Telescope, DKIST)[8] y, posiblemente, para que se construyera en Hawái y no en Canarias, que era el sitio alternativo. El caso es que, según Reid, los tres senadores se pusieron de acuerdo en que el asunto no debía debatirse en el Senado. Tenían claro que "se haría con dinero negro, lo conocería Stevens, Inouye.. y nadie más, así es como queríamos que fuera", según declara Reid en el artículo 1 del N.Y. Times.
![]() |
| Luis Elizondo. Imagen de CNN |
Los autores
¿Por qué han sido tan mediáticos estos artículos del N.Y. Times, hasta el punto de que un podcast de misterio me desafíe a comentarlo? En mi opinión, por dos razones. Primero, por el argumento de autoridad. Se trata de un medio cuya reputación transmite una imagen de rigor y profesionalidad. Y segundo por los vídeos. Todos sabemos que una noticia acompañada por soporte audiovisual va a tener mucho más impacto y es más probable que se viralice. Empecemos por desbancar la falacia de autoridad. Los artículos del N.Y. Times, tanto el de 2017 como el de ahora, están escritos por un equipo de tres autores, en este orden:
- Helene Cooper: Se trata de una periodista profesional del Times, con una carrera dedicada al periodismo que incluye haber trabajado también en el Wall Street Journal. Fue parte del equipo que recibió el premio Pullitzer por su cobertura de la crisis del ébola en 2014. No se le conocen (o al menos yo no he encontrado) vinculaciones ni intereses económicos o personales con temas de ufología o cuestiones paranormales. En mi opinión, Cooper parece la periodista respetable del equipo. Hablando sobre Elizondo en el podcast del Times, dijo que "cuando le oyes hablar te convence pero en cuanto me marché empezaron a asaltarme las dudas... al final me dije a mí misma que no es mi trabajo decidir si los OVNIs son reales o no sino informar sobre la existencia de este programa secreto del Pentágono"[14].
- Ralph Blumenthal: Fue periodista del N.Y. Times, del que se retiró en 2009, y escribe artículos para otros medios, en ocasiones colaborando con la tercera autora, Leslie Kean (ver abajo), sobre temas de OVNIs y fenómenos paranormales. En 2013, Blumenthal escribió un artículo para Vanity Fair sobre John Edward Mack en el que habla seriamente de abducciones alienígenas, visitando grupos de abducidos e incluso citando testimonios de visitas de un difunto Mack a sus seres cercanos desde el más allá[15]. En este artículo, como es habitual en estos temas, se hace uso extensivo de la falacia de autoridad haciendo referencia a la condición de Mack de "profesor de psiquiatría en Harvard".
- Leslie Kean: Es el personaje más... (¿cómo decirlo sin romper mi voto de respeto?) ... peculiar... de entre los tres autores. Es activista de grupos de difusión de la ufología. Escribe artículos sobre OVNIs para el Huffington Post. Su libro sobre OVNIs de 2010 es un "bestseller". En 2017 escribió un libro sobre vida después de la muerte titulado "Sobrevivir a la Muerte".
Kean y Blumenthal ya eran amigos antes de colaborar en los artículos para el N.Y. Times. Ellos son los que, juntos, persuadieron al periódico para escribir el artículo de 2017. El Times aceptó pero asignó a un reportero propio, Cooper, para asegurar que el artículo cumplía con el estilo e integridad de la publicación[16].

![]() |
| Helene Cooper, Ralpha Blumenthal y Leslie Kean, autores de los artículos del New York Times |
Una vez que entendemos mejor el perfil de los autores, la falacia de autoridad queda incluso más desacreditada. Ya no es solo que el recurso a la autoridad nunca debe ser un argumento válido sino que es que ¡ni siquiera existe tal autoridad! No se trata de un artículo que podamos considerar que nos de una visión objetiva y desapasionada del asunto. Dos de los tres autores son personas que se lucran a base de vender historias paranormales e incluso son activistas, ya sea por convencimiento propio o por beneficio económico, de la difusión de estos fenómenos.
No es mi intención aquí asociar la creencia en OVNIs con otros fenómenos paranormales pero vemos claramente que estos autores están también muy implicados en temas de vida después de la muerte y visitas del más allá. Además, es interesante notar que, dentro del programa AATIP, Aerospace Bigelow estuvo también investigando otros fenómenos paranormales como "poltergeists"[17]. Esto me devuelve a los comentarios de Jose Rafael Gómez quien, en su podcast Universo de Misterios, se lamentaba por la asociación entre ufología seria y otras creencias que considera claramente absurdas como forma de desacreditar al campo. Sin embargo, lo que estamos viendo es que, incluso en los casos que él mismo considera como serios (casos "señal"), a poco que uno rasque la superficie y profundice en los detalles, comienzan a aparecer estas otras absurdeces. En mi opinión, la razón es que todas estas historias van dirigidas a un amplio sector de público objetivo común, que es el que está dispuesto a aceptar verdades inverosímiles sin pruebas sólidas en que sustentarlas. El tipo de argumentos que usa Kean en su libro sobre OVNIs, relatos de testigos aderezados con comentarios de expertos pilotos y militares, los puede reciclar para su libro de "Sobrevivir a la muerte" cambiando los expertos pilotos y militares por médicos y cirujanos.
Los vídeos
Y por fin llegamos al análisis de los vídeos. Ya podemos hablar de algo más interesante que enredos políticos y escritores vendiendo sus libros. Lo primero que es importante resaltar es que estos vídeos no han sido desclasificados por el Pentágono, como se indicó en algunas webs inicialmente. Estos vídeos nunca han estado clasificados ni han sido secretos, entre otras cosas porque, como veremos, no muestran nada del otro mundo (si acaso, quizás pueda delatar la inexperiencia de algún piloto pero tampoco está claro). Los vídeos los publica To The Stars tras solicitarlos al Departamento de Defensa[18]. La palabra que se usa en inglés es "released" que quiere decir algo así como liberados. Total, que los vídeos son solicitados por To The Stars usando un mecanismo de Freedom of Information Act similar al que describí anteriormente por Black Vault intentando localizar la carta de dimisión de Elizondo. Recordemos que To The Stars conoce perfectamente todos los materiales documentales y audiovisuales generados por AATIP ya que tiene contactos con el proyecto, con Bigelow Aerospace y además cuenta con Elizondo (supuestamente el jefe, si creemos su versión) y otros miembros de AATIP. Entonces, insisto, los vídeos no son ni han sido nunca secretos. Cualquier ciudadano los podría haber solicitado y obtenido.-Gimbal
Comenzamos por el vídeo gimbal, probablemente el más interesante de los tres. Aquí lo tenemos en el canal de youtube de To The Stars, que fue quien primero lo publicó:
Lo primero que se nos muestra es un texto añadido por To The Stars con una explicación que conviene matizar porque puede dejar impresiones equivocadas en el espectador. Por ejemplo, habla de "declassification review process", lo cual puede ser interpretado por el espectador casual como que se trata de un vídeo que en algún momento era "clasificado". Esto no es así. Como hemos explicado antes (y queda patente en la documentación que se publica en las referencias), simplemente fue requerido mediante una solicitud de FoIA que fue aceptada. Luego se nos dice que tienen documentación de cadena de custodia que garantiza su autenticidad. Esto no es cierto o, cuando menos, To The Stars no ha mostrado todavía esta documentación durante estos casi dos años. En algunos foros de internet se especula con que quizás con esto se refieren a documentación relativa a la solicitud del vídeo al Departamento de Defensa pero eso no es lo mismo y no garantiza nada sobre este material. Eso sí, son palabas que suenan muy impactantes y misteriosas. De todas formas, aquí no vamos a cuestionar la autenticidad del vídeo así que la discusión sobre la cadena de custodia es irrelevante. Realmente no es necesario ya que, como veremos, todo lo que se ve es perfectamente explicable. Uno pensaría que, puestos a manipular un vídeo, habrían hecho algo más "sobrenatural". Finalmente, las últimas frases son un nuevo apelativo a la falacia de autoridad ("pilotos muy experimentados y expertos en sistemas de armamento"). Eso no es obvio, no se sabe quién es este piloto ni si era experimentado o no (y sí, incluso el más Top Gun de todos los pilotos, en algún momento tuvo que ser inexperto o aprendiz). Por tanto, se trata de una afirmación gratuita, no fundamentada, que tiene como único propósito condicionar la credulidad del espectador. Nosotros, tirando de rigor científico y siguiendo las reglas que acordamos en la introducción, nos ceñiremos a lo que se ve en las imágenes. A ver si somos capaces de entenderlas.
El resto del vídeo son 40 segundos de ver una mancha ovalada atravesada por una delgada línea recta que parece rotar cerca del final ¿Qué puede ser esa extraña mancha? Elizondo le había dicho a Helene Cooper, la corresponsal del N.Y. Times, que esa mancha como un ¡"campo de fuerza"![19]. Como suele pasar, la realidad es mucho más mundana. Las cámaras a las que estamos acostumbrados producen imágenes muy similares a lo que ve el ojo humano. No ocurre lo mismo con las cámaras infrarrojas. Salvo que uno esté habituado a trabajar con estas cámaras, es difícil entender lo que estamos viendo. Se da la casualidad que durante una época de mi vida tuve que trabajar bastante con detectores infrarrojos[20], incluyendo una FLIR[21], así que conozco un poco estos detectores y entiendo que el hecho de que veamos una mancha ovalada no quiere decir en absoluto que tengamos delante un objeto de forma ovalada. Claramente, lo que se ve en el vídeo es una fuente de calor intensa que satura el detector (por eso no se aprecia estructura dentro de la mancha). Cuando estos detectores saturan, es habitual que se produzca un efecto de "derrame" de los electrones dando lugar a líneas rectas a lo largo de la dirección x o y del chip. Por tanto, la mancha ovalada con una línea en medio probablemente no sea más que una fuente de calor tan intensa que satura el detector. ¿Algo así como los gases de escape de un avión a reacción? Lo primero que me pregunté es qué pinta tendría un avión visto desde detrás con estos detectores. La búsqueda me llevó rápidamente a un foro de discusión en internet muy recomendable llamando Metabunk[22]. Ahí pude encontrar, entre otras muchas cosas, las imágenes que buscaba. Este es el aspecto de un avión en marcha, visto desde detrás por una cámara infrarroja.
| Imagen de www.metabunk.org |
Este es otro ejemplo aún más ilustrativo donde ahora vemos también la linea producida por el efecto de saturación y "derrame" mencionado antes
| Imagen de www.metabunk.org |
En esta imagen de arriba es de día y podemos ver una combinación de luz visible, que muestra el avión y la pista, y luz infrarroja, que muestra los gases del avión, el resplandor infrarrojo de las toberas y la línea, que es un artefacto espúreo de la cámara. Si fuera de noche, como en el vídeo gimbal, no habría luz visible y solo veríamos la parte infrarroja, o sea, lo que aparece negro en esta imagen. Sería algo muy similar a lo que se ve en el vídeo gimbal.
De acuerdo, podemos explicar la mancha ovalada y la línea que la atraviesa pero... ¿por qué rota tan rápidamente al final? ¿No es inexplicable esa rotación? ¿No constituye, como sostienen los creyentes, una maniobra aeronáutica imposible para nuestra tecnología? Y si es un artefacto de la cámara, ¿cómo es que rota? ¿No hemos dicho que sigue la dirección horizontal o vertical del chip detector? Pues sí. Y la explicación está en el propio nombre del vídeo, que es una ironía deliciosa. Resulta que gimbal es el nombre en inglés del soporte en el que se montan estas cámaras, que tiene capacidad de movimiento para estabilizar la imagen y seguir al objetivo. Cuando estás volando en un avión supersónico y quieres tomar imagen de alta precisión y con un zoom muy potente, necesitas estabilizar la imagen. La cámara va montada en un brazo que hace su propio seguimiento. Es importante entender que la imagen que estamos viendo no es hacia adelante. La cámara está mirando hacia la izquierda del avión y se va moviendo para compensar el movimiento relativo entre el avión y el objetivo. Si nos fijamos bien, la rotación más fuerte y que parece sorprender al piloto, es la que ocurre en el minuto 1:40, que justamente coincide con movimientos de la cámara, como se puede apreciar en el horizonte. Es decir, parece que la rotación de la línea está asociada con una rotación de la cámara. De nuevo, en Metabunk hay ejemplos muy ilustrativos. Este próximo vídeo deja claro que no hay nada misterioso en el vídeo gimbal. En realidad, es justo lo que esperarías si estás observando un avión a propulsión en la oscuridad de la noche desde lejos con una cámara infrarroja montada en un gimbal con sistema de seguimiento:
Si les interesa este tema, no dejen de leer el foro de Metabunk donde hay un análisis muy detallado incluso de la trayectoria relativa de ambos aviones[23].
Este es un vídeo de 2004, es decir, es anterior al programa AATIP. Imagino que si tienen que recurrir a publicitar este vídeo antiguo debe ser porque no fueron capaces de obtener nada más convincente durante el programa. Este es un vídeo en el que un objeto no identificado ejecuta una maniobra en la que repentinamente acelera hacia la izquierda con una brusquedad que podría destrozar a un ser humano y sale despedido a velocidad imposible (en palabras del piloto "como una bala"), todo ello sin mostrar ni rastro de propulsión.
En mi opinión (aunque no puedo demostrarlo), la cámara no está bien enfocada. Es difícil estar seguro porque no se ve ningún otro objeto en las imágenes, no hay tierra, mar, ni siquiera nubes. Sin embargo, lo que sí podemos apreciar son una especie de burbujas que se ven tanto en la imagen de luz visible como en la infrarroja. He intentado señalarlas en estos pantallazos pero se aprecian mejor en el vídeo al ser patrones fijos superpuestos al movimiento. Por ejemplo, en el minuto 1:24:
Este tipo de defectos suelen ser debidos a suciedad o a gotas en la cámara. Normalmente no deberíamos verlos porque estamos enfocando al infinito (o casi) y cualquier suciedad sobre la lente estaría tan desenfocada que no se apreciaría en la imagen. El hecho de que veamos estos defectos sugiere que no estamos enfocando al infinito sino mucho más cerca. Las burbujas aparecen no solo en la imagen infrarroja sino también en la cámara visible. Aquí las vemos en el minuto 1:34
En el minuto 2:04 la cámara rota sobre sí misma. Este es un momento interesante y nos aporta otro dato. Al rotar la cámara en el gimbal, las burbujas permanecen en el mismo sitio. Vemos que el cielo gira alrededor del centro de la imagen pero los círculos se mantienen fijos en la misma posición, como vemos en estas imágenes son del minuto 2:04. Este dato, junto con el hecho de que las burbujas se ven en ambos detectores, sugieren que la suciedad estaría en la ventana del gimbal.
En cualquier caso, tampoco es muy importante el enfoque de la cámara. El efecto realmente dramático que se persigue transmitir con este vídeo es la aceleración que da el objeto al final, lanzándose a la izquierda a una velocidad increíble. Esta es la apariencia que da pero, obviamente, al faltar referencias de comparación no se puede saber si el objeto se ha movido o simplemente la cámara ha perdido el seguimiento sobre el objetivo. Por ejemplo, en 2:04 se produce un movimiento aparente pero ahí está claro que es la cámara la que está rotando (se observa que el cielo gira alrededor). En ese momento se pierde momentáneamente el seguimiento pero lo recupera en seguida. Aunque no lo apreciamos en el vídeo, el objeto se va moviendo todo el tiempo hacia la izquierda, desde el principio del vídeo, pero la cámara lo va siguiendo y por eso siempre está centrado. El indicador de orientación que aparece arriba al centro, justo debajo de la etiqueta IR o TV, comienza marcando 4 R (4 grados a la derecha). Poco a poco al principio pero más rápido después, ese indicador va disminuyendo hasta 1 R, después a 0, luego 1 L y así hasta 8 L al final. En ese momento la cámara ya deja de seguirlo. Curiosamente en todo este tiempo el avión no está siguiendo al objeto sino que vuela recto hacia adelante. Nótese el indicador de horizonte en el centro de la imagen que está perfectamente centrado y nivelado. Mientras tanto el objeto pasa de estar ligeramente a su derecha, a irse yendo gradualmente hacia su izquierda.
El paso de 7 L a 8 L ocurre en este vídeo entre el minuto 2:23 y el 2:27 aproximadamente. Es decir, se ha movido un grado en 4 segundos, unos 0.25 grados por segundo. Luego, la cámara pierde seguimiento en 2:28 y el objeto se mueve hasta el borde izquierdo de la pantalla en aproximadamente un segundo. Teniendo en cuenta que el sistema está en modo NAR (campo de visión estrecho, que corresponde a un campo de 1.5 grados, o 0.75 desde el centro al borde) y el factor de zoom en 2 (ambos datos se pueden ver en el display), eso implica que el objeto se ha movido 0.37 grados en un segundo. Este número no es tan diferente de los 0.25 grados por segundo a los que se movía antes. Es decir, la velocidad con la que se sale del campo de visión no es tan diferente de la que llevaba antes, mientras la cámara lo iba siguiendo. Dentro del error experimental de esta estimación tan grosera que acabo de hacer, es incluso posible que no haya variado de velocidad en absoluto sino que simplemente la cámara hubiera perdido el seguimiento. Me tomé la molestia de ver cómo se movía el objeto a lo largo del vídeo, mientras la cámara lo iba siguiendo. Podemos verlo en esta gráfica que muestra cómo ha ido variando la posición en función del tiempo. Azimuth 0 significa justo delante, números negativos son grados hacia la izquierda. Los datos los he sacado del vídeo de forma cruda pero se aprecia claramente que el objeto se está moviendo de forma gradual hacia la izquierda a velocidad angular constante, dentro de la precisión de los datos. Las líneas anaranjadas por encima y por debajo de la azul marcan una estimación del margen de error. El momento en que se sale de la cámara y parece "moverse a toda velocidad y salir disparado como una bala" es el último segmento, representado en color anaranjado. Como se ve, no hay gran diferencia entre el movimiento real del objeto, solo el efecto de que la cámara deja de seguirlo.
De nuevo vemos que, habiendo información suficiente, es muy sencillo desmontar la idea de que el objeto ejecuta movimientos súbitos inexplicables para la aeronáutica. También vemos por qué los testimonios no son relevantes. A menudo las apariencias son engañosas, sobre todo en ausencia de referencias.
-Go Fast
Este es quizás el más espectacular de los tres, aunque también el más sencillo de explicar. Se trata de un objeto desconocido volando a una altura más baja que el avión y moviéndose a una velocidad increíble sin mostrar signos de propulsión. De nuevo, vemos el vídeo publicado por To The Stars:
¿Se han fijado en cómo en este vídeo Mick combina las imágenes del programa de History Channel (por cierto, este es el programa de Luis Elizondo, al que podemos ver en las imágenes) con sus propias explicaciones? ¿Se han dado cuenta del contraste entre el audio del History Channel, con esa ominosa música de fondo y el tono severo de los participantes, con la voz tranquila con la que Mick explica las cosas, sin estridencias, sin músicas, sin aditivos? Aprovecho para dejarles una recomendación. Se habrán dado cuenta de que es habitual en los programas llamados "de misterio" usar este tipo de narrativa acompañada de una banda sonora cargada de acordes disonantes, tensos. Con esto se nos induce una cierta predisposición psicológica respecto a lo que se nos está contando. Es lo mismo que se hace en el cine, donde la banda sonora se usa para guiar nuestras emociones según se va desarrollando la historia. O en la publicidad, también para influir subliminalmente sobre nuestro estado anímico. ¿Recuerdan cuándo fue la última vez que vieron un anuncio sin música? Pues bien, mi recomendación es que desconfíen siempre que alguien les hable con una música de fondo.
Conclusión
Después de analizar en cierta profundida un caso ufológico paradigmático de "gran fiabilidad", no aparece ningún indicio de que haya nada inexplicable. El caso involucra fuentes de autoridad, militares, pilotos, políticos, magnates, periodismo de investigación, el New York Times, documentos desclasificados... todos los elementos de un buen Expediente X. Sin embargo, a poco que profundizamos un poco vemos que es todo completamente insustancial. La única prueba objetivable son los vídeos, que generaron gran impacto mediático y social, pero hemos visto que esos vídeos no muestran nada realmente extraordinario. Es más, son todos perfectamente explicables. Podrían no serlo, ojo. Algún día podrá aparecer algún vídeo que no sepamos explicar. Eso no significará que sean naves alienígenas ni que no haya explicación normal. Pero ni siquiera es el caso.
Deberíamos dejar de dar tanta importancia a los testimonios. La ufología considera a los pilotos como figuras de autoridad pero estos de los que ha informado el N.Y. Times ni siquiera han sido tenidos muy en cuenta por sus superiores, como demuestra el hecho de que el AATIP no solo se cancelara sino que incluso se desclasificara. El propio Donald Trump, tras reunirse con los pilotos para escucharlos adoptaba un tono tibio. "Bueno, me parece bien que crean lo que consideren oportuno. [...] ¿Creo yo que han visto OVNIs? Bueno, no mucho"[25]. Entre líneas se puede leer que no quiere hablar mal de sus pilotos pero tampoco les da credibilidad. Como bien apunta Jason Colavito, "un cierto porcentaje de los militares y cargos gubernamentales son cristianos evangélicos que creen que llegará el Día del Arrebatamiento"[26], un día en que supuestamente resucitarán los muertos, y no por eso tenemos los demás que creer lo mismo. Tampoco tenemos que asumir que son infalibles. Recordemos que hay muchísimos y, basta con que alguno diga que ha visto alguna cosa un poco rara para que lo tengamos ya en todos los titulares y algunos nos veamos presionados a andar analizando qué demonios se supone que vieron.
Es curioso que la ufología considere toda esta historia como favorable a su causa. Yo lo veo completamente al revés. En mi opinión, lo que hay aquí es una situación en la que el ejército de EEUU puso 22 millones y la fuerza aérea durante cinco años al servicio de un flipado que quería buscar OVNIs y poltergeists, que cree en las abducciones, las mutilaciones de ganado y que en Utah hay portales interdimensionales. Y después de todo ese esfuerzo no encontraron nada relevante. Otra vez. Eso sí, algunos están ahora forrándose en To The Stars y en el History Channel. No me parece ninguna tontería que el ejército de un país quiera investigar posibles fenómenos extraños. Del mismo modo tampoco me parece ninguna tontería que a día de hoy hayan puesto un protocolo para que los militares puedan informar a sus superiores cuando vean algo. Si algún día descubren algo extraordinario, genial. Pero a día de hoy no hay nada de nada que pase el más mínimo escrutinio del rigor científico. Por cierto, no escuché a nadie decir nada cuando la real fuerza aérea británica (Royal Air Force) hizo un ejercicio similar que finalizó en 2009 con la contundente conclusión de que "en más de 50 años ningún avistamiento OVNI del que se nos haya informado ha revelado nunca nada que sugiera una presencia extraterrestre o una amenaza militar al Reino Unido", o que "investigaciones de OVNIs, incluso de las fuentes más fiables, no sirven para nada útil sino para distraer a los especialistas de defensa aérea de sus tareas principales"[27].
Imagino que este informe no acabará en los anales de la ufología junto con los del "pero ¿y si...? ¿quién te dice que no...?"
Luego está el tema de las conspiraciones, que suele ir muy ligado a estas cosas. ¿Y si el Pentágono está ocultándolo todo? ¿Y si tienen naves capturadas desde Roswell (¡de eso hace ya 70 años!)? Como decía Abraham Lincoln, puedes engañar a poca gente mucho tiempo o a mucha gente poco tiempo, pero no puedes engañar a mucha gente mucho tiempo. Las cosas al final se acaban sabiendo. Lo interesante de los conspiranoicos es que creen que estos oscuros poderes (NASA, Pentágono, los medios "oficiales", etc) nos engañan todo el tiempo pero sin embargo, en cuanto estos poderes sacan algo que a ellos les vale, entonces sí son creíbles, son fuentes de autoridad. Nada más suculento que algo "desclasificado". Ahora de repente el Pentágono es creíble porque saca vídeos de OVNIs, los pilotos son creíbles porque hablan de encuentros extraños. Pero si he conseguido convencer a alguien de que estos vídeos no contienen nada extraordinario, entonces dirá que justamente han sacado estos vídeos para engañarnos pero se guardan "los buenos" en secreto. A mí personalmente me resulta ridículamente poco creíble este supuesto devaneo de que ahora te enseño un poco pero no todo, ahora te enseño otro poco pero escondo el resto... La única situación en la vida real donde se hace esto es en el juego erótico. Y se hace precisamente con el mismo objetivo: mantener el misterio todo lo posible.
En mi opinión, la evidencia más clara de que los avistamientos OVNI no tienen detrás ninguna base real la expresó de forma brillante Randall Munrae en su genial viñeta online xkcd[28]:
![]() |
| Porcentaje de la población de EEUU que lleva encima una cámara a todas partes, donde quiera que van, cada minuto de sus vidas |
Si hubiera alguna base real en el fenómeno de avistamientos OVNI masivos, entonces sería de esperar un aumento exponencial desde 2004 en el número de imágenes y vídeos. Sin embargo, no solo no ha sido así sino que más bien el interés en los OVNI ha ido decreciendo con el tiempo, como muestra esta gráfica que acabo de sacar de Google trends:
![]() |
| Búsquedas de la palabra UFO en todo el mundo |
Se podría argumentar que toda esa gran cantidad de avistamientos son el ruido, que efectivamente ha disminuido con el tiempo a pesar de que ahora todo el mundo lleva una cámara encima, y que los casos realmente relevantes son unos pocos. Pero entonces ya no cabría usar el argumento clásico de la ufología de "algo debe haber cuando tanta gente ve cosas". Es decir, se perdería la justificación de que hay que investigarlo porque es un fenómeno de masas.
Quiero concluir reiterando que no tengo intención de ir investigando cada caso que alguien me ponga, por muy raro que le parezca la situación. La carga de la prueba debe recaer en quien afirma cosas extraordinarias. Si algún día encuentras evidencias objetivas de algún fenómeno extraordinario, de que nos visitan seres extraterrestres, lo creeré. Lo prometo.
APÉNDICE
Respuesta a comentario sobre los OVNIs de Kenneth Arnold
Quisiera aprovechar que estoy escribiendo estas líneas para responder a una de las críticas expresadas en el episodio 53 de Universo de Misterios, donde Jose Rafael Gómez analiza nuestra conversación con Luis Alfonso Gámez en el episodio 210 de Coffee Break. No es la única discrepancia que mantenemos pero en este caso en particular me pareció que podía ser instructivo entrar más a fondo en la historia. Jose Rafael nos reprocha que se dijera durante la entrevista que los objetos que describe originalmente Kenneth Arnold no son redondos sino "en forma de boomerang". Según Jose Rafael (min 18:16 de Universo de Misterios, ep 53) no es cierto que Arnold describiera así los objetos en los días siguientes al avistamiento y que en la carta que envía al FBI se refiere a objetos completamente redondos. Voy a tener que discrepar amablemente. Empecemos por ver qué dice Arnold en esta famosa entrevista que concede justo al día siguiente (el 25 de Junio de 1947), entrevista que, por cierto, reproduce Jose Rafael en su podcast traducida al español:
En el minuto 2:25 de esta entrevista, después de haber dicho que al principio pensaba que eran gansos, dice que se dio cuenta con sorpresa de que no tenían cola. Es decir, lo que vio se parecía a un ganso sin cola. Obviamente no está describiendo un objeto circular. Si a un ganso le quitamos la cola nos quedan unas alas extendidas, algo parecido a un "boomerang" como dijo nuestro invitado.
En el minuto 2:50 dice Kenneth Arnold que los puede ver "cuando parecen inclinar sus alas". De nuevo, está claro que si tienen alas es que no son objetos circulares.
En el minuto 2:56 dice que son "como un plato de pastel pero cortado por la mitad con una especie de triángulo convexo por la parte de detrás". Entonces Arnold se está refiriendo a algo que es redondo por delante pero que está cortado como un triángulo convexo. Vale, esto es consistente con la existencia de alas. Sugiere algo parecido a un boomerang pero con la parte de delante redondeada.
En 3:05 dice "pensé que quizás podrían ser aviones jet con las colas pintadas de verde o marrón o algo así". Un avión sin cola no parece un objeto redondo, pero sería consistente con la imagen de un objeto alado redondeado por la parte delantera.
Posteriormente, Arnold mostraría este dibujo mucho más detallado (ver abajo) de uno de los objetos que vería. Creo que esta imagen explica por qué, según como se mire, uno puede referirse a él como "en forma de boomerang", como un "ganso sin cola" o por qué Arnold hablaba de "redondeado". ¡Ojo! Que el inglés "rounded" no significa necesariamente "redondo" sino que puede referirse a "de forma redondeada". Quizás de ahí venga la confusión. Este objeto no es redondo, no es la imagen convencional de platillo volante, que entiendo que es a lo que se refería Luis Alfonso en nuestra entrevista, pero sí se puede describir como redondeado. También es consistente con otras descripciones del propio Arnold como "en forma de media luna" o el plato de tarta cortado por detrás.
![]() |
| Imagen tomada de https://www.seattletimes.com/seattle-news/northwest/flying-saucers-became-a-thing-70-years-ago-saturday-with-sighting-near-mount-rainier/ |
![]() |
| De Dr Fil de Wikipedia en inglés. Versiones posteriores subidas por Nima Baghaei a en.wikipedia. - Kenneth Arnold, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2909862 |
Aunque parezca muy diferente, lo que vemos es una frontal redondeada y una parte trasera cortada. En cualquier caso, no se trata de discos ni platillos. Esta discusión ilustra perfectamente la inutilidad de los testimonios. Dos personas diferentes podemos coger las mismas palabras de Kenneth Arnold e interpretar dos cosas completamente diferentes. Para llegar a la verdad lo que necesitamos son datos. Como decía William Deming, "sin datos, no eras más que alguien con una opinión".
















Comments
Post a Comment